domingo, 15 de noviembre de 2015

De reestrenos

Desde este momento vuelvo al mundo del blog. En realidad nunca lo he dejado. Me adentré hará unos ocho o nueve años, precisamente cuando estuve temporalmente desempleada después de decir adiós a la empresa en la que había pasado más de 14 años. Decidí crear un blog para contar mis triste experiencias buscando un empleo como periodista, pero después de tres o cuatro entradas cargadas de pesimismo, empecé a abandonarlo y finalmente, cuando encontré otro trabajo, lo cerré. Después las redes sociales y la propia vida no me han dejado mucho tiempo para mirarme virtualmente el ombligo, así que me olvidé de lo importante que es vomitar en la red para darte visibilidad. 

Últimamente he estado alimentando los blogs de otros, así que me quedaban pocas ganas de entregarme al mío. Hasta hoy que, de nuevo en otra transición laboral, mis entrenadoras en empleabilidad han insistido en la oportunidad de mostrarme aprovechando estos recursos. No hay más que decir. Aquí estoy. Dispuesta a hablar de todo lo que se me pase por la cabeza... y eso es más que peligroso.


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