lunes, 1 de febrero de 2016

La tienda de las palabras olvidadas

A mí que me encanta jugar a juntar palabras, me ha dado un subidón cuando me han llegado noticias de una original propuesta que persigue enriquecer nuestro vocabulario mediante un simpático divertimento. Se llama LA TIENDA DE PALABRAS OLVIDADAS y parte de una penosa evidencia: los castellanohablantes solo empleamos unas 2.000 de las 94.000 palabras con que cuenta nuestro idioma. Así que la agencia de comunicación Proximity se ha inventado este experimento que consiste en revivir términos que utilizaban nuestros abuelos y que corren el riesgo de desaparecer por falta de uso, sobre todo ahora que nos comunicamos preferentemente a través de las redes sociales, unos canales donde prima lo simple en detrimento de lo complejamente bello o hermosamente complejo.


El proyecto se asienta en un portal de ventas que simula las tiendas online, a través del que se ofrece a los usuarios de redes sociales comprar alguno de esos vocablos en peligro de extinción a un módico precio: tranquilos, no hay que soltar un euro, simplemente basta con compartirlo en sus perfiles de Twitter o Facebook.

La mecánica es sencilla, entras en la página, eliges la palabra de entre todas las recogidas, seleccionas sus características físicas en función de la plataforma en la que la vas a difundir y la compartes. Incluso si echas en falta algún término olvidado, puedes sugerirlo a los responsables de la campaña.

Entelequia, picaflor, amalgama, ensimismado, melifluo, batiburrillo… son algunas de las 33 bellas palabras que se pueden “comprar” en esta tienda y regalar a los usuarios de las redes sociales. Los productos se ordenan por categoría –adjetivos, interjecciones y sustantivos- y temática -Bonitas, Burlonas, Catastrofistas, Divertidas, Familiares, Positivas, Románticas, Soñadoras y Vintage-. Y lo mejor es el envoltorio de cada una de ellas. 


A riesgo de sonar RIMBOMBANTE, os pido que tengáis la GENTILEZA de visitar esta web y salvéis de una HECATOMBE alguna de estas palabras que valen más que un POTOSÍ… O soy capaz de montar un buen GUIRIGAY. Espero que este deseo no se quede solo en una ENTELEQUIA.¡Venga! CARAJO… No seáis PUSILÁNIMES.

Por cierto, si alguien quiere regalarme una de estas palabras en Twitter (@abeatocordoba), la recibiré gustosa.

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